G.10 de noviembre de 1821: Día del Grito de Independencia en
la Villa de Los Santos
El Grito de La Villa de Los Santos es un acontecimiento que
aún no hemos apreciado en su justa dimensión, como declara el historiador
Bonifacio Pereira: “Está condensado en ese grito la protesta de un pueblo por
la esclavitud y el vasallaje de más de tres siglos. Es el eco del dolor del
indio en centurias de coloniaje, las cicatrices en la carne del negro
esclavizado, la ausencia de derechos del mestizo y el mulato y la protesta del
criollo frente a la arrogancia absolutista de la autoridad monárquica. Quiérase
o no, en el Grito de La Villa están las raíces de nuestra nacionalidad
republicana y a él debemos acercarnos en las horas nubladas de la Patria. Busco
sin encontrar una fecha más limpia que ese 10 de noviembre de 1821.
Rufina Alfaro consintió en coadyuvar al triunfo de la
revolución que se fraguaba contra el sistema colonial y se comprometió con el
hondo sentimiento popular. Se distinguía por sus finos modales y chispeante
charla que le habría paso a las mejores salas de la ciudad. Así, pudo
conquistar simpatías entre los soldados españoles, ya que su negocio también le
daba acceso a esas visitas. Según narra Moreno, el jefe del cuartel mantenía
largas charlas amorosas con Rufina. Fue Rufina quien comunicó a los
revolucionarios que los soldados españoles realizaban limpieza de armas y les
indicó los puntos débiles. Al comenzar la batalla no dejó de gritar ¡Viva la
Libertad! Al esclarecer el día 10 de noviembre de 1821, habían conseguido la
libertad istmeña. El estudio del Acta de La Villa, documenta, a pesar de su
sencillez, lo más preciado para un hombre, lo cual es su libertad. Allí se hace
saber a todos los pueblos que se declaraba Villa Libre Ciudad bajo el auspicio
y garantía de la Gran Colombia. Obliga entonces a reflexionar sobre el Acta del
28 de noviembre de 1821, en especial el espíritu y letra del artículo segundo
de dicha acta, pues allí están los dolores de nuestra historia”.

Comentarios
Publicar un comentario