B.1 de noviembre: Día de la Solemnidad
En principio, el 1 de noviembre fue creado para honrar a los
mártires anónimos, pero con el pasar del tiempo fueron incluidos todas aquellos
que fueron digno de respeto y modelos de vida cristiano. Declarado desde el
siglo IX por el papa Gregorio IV la celebración de la Festividad de Todos Los
Santos, pero no sólo para los muertos, sino también para quienes tratan de
vivir el modelo de vida, según el Evangelio.
Precisamente porque la santidad es tan actual hoy día como
lo fue en la Edad Media, es que la celebración va ligada a la de los fieles
difuntos, pero su uso común fue dirigido a quienes en épocas atrás fueron
elevadas a los altares, como San Francisco de Asís, Don Bosco, Santa Eduviges,
Santa Librada y hasta la Madre Teresa de Calcuta.
El padre Oscar Rodríguez, de la Basílica de Don Bosco,
explicó que no se trata de “adorar” imágenes, sino de respetar sus virtudes
humanas, paciencia, entrega a Dios y misericordia. “Se deben entender bien las
cosas”. Santo o Santa es toda persona que ha muerto en amistad con Dios y goza
de su presencia”, por eso, la ocasión no es únicamente para recordar a quienes
fueron colocados en los altares a manera de ejemplo de los demás.
En algunos países, para contrarrestar el consumismo que
producen fechas de como el “halloween” está buscando la manera de llamar la
atención de las personas para conmemorar esta fecha especial.
El Día de Todos los Santos llega hasta muchos de nuestros propios
familiares que han fallecido que aún no han sido elevados a los altares y tal
vez nunca lo sean, como aquella madre que ha trapeado y planchado para que su
hijo siga adelante, el padre de familia que sin recursos se desvela por su
familia y de muchos otros que sólo piensan en hacer el bien, aseguró el
sacerdote de la Basílica de Don Bosco.
Los dos primeros días de noviembre la iglesia rinde honor a
los santos, hoy con homenajes a los Santos y mañana a través de oraciones por
los seres queridos difuntos, visitando los cementerios, culminando la fecha
especial.
El padre Rodríguez mencionó que en las iglesias del país
programan misas especiales, actividad que también realizan las asociaciones
religiosas para celebrar la santidad de Dios y la de las personas que se
encuentran con él. En 1772, el Día de Todos los Santos fue cambiado al primer
domingo de noviembre y, en 1953, al sábado entre el 31 de octubre y el 6 de
noviembre. El 1 de noviembre siguió llamándose Día de Todos los Santos, una
fecha que para la Iglesia Católica en América Latina, parece recobrar su
significado.

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